Delgado, el nombramiento más personal e íntimo de Pedro Sánchez

Ha valorado su apoyo a la Abogacía del Estado a favor de la sedición en lugar de la rebelión en el juicio del Procés

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha decidido proponer a la flamante exministra de Justicia, Dolores Delgado, para ocupar el cargo de Fiscal General del Estado (FGE). Dicho cargo ha quedado vacante con el cese automático, junto con el gobierno en funciones, de María José Segarra. El puesto de FGE está mejor pagado y otorga más poder real que el de ministro de Justicia.

El FGE es nombrado por el Rey a propuesta del gobierno, pero La Moncloa ha ha hecho el anuncio antes de que el nuevo gobierno de Pedro Sánchez celebre su primera reunión. Inclusive, ha filtrado la propuesta antes de que jurase en la Zarzuela y tomase posesión de su cargo el ministro de Justicia, Juan Carlos Campo.

El gobierno tiene que proponer el nombramiento y el Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) el que debe pronunciarse al igual que la comisión de Justicia del Congreso, tras oír a la candidata. Una vez consumada esta tramitación el consejo de ministros hace la propuesta formal al Rey.

Sánchez ha resuelto que el cargo de FGE no sea asociado al ministro de Justicia. Precisamente, una de las críticas recibidas por Delgado fue la de nombrar a una persona cercana suya, Segarra, en la FGE. Sánchez parte de la base de que el FGE siempre será criticado como correa de transmisión del Gobierno. Y ha decidido asumirlo como un hecho.  

Ya en noviembre pasado, ante de las elecciones generales, dio a entender cómo entendía la FGE en una entrevista con el periodista Iñigo Alfonso en Las mañanas de Radio Nacional de España

Sánchez le preguntó: "¿ La Fiscalía de quién depende?" El periodista respondió: "Del Ejecutivo" Sánchez concluyó: "Pues ya está".

Fuentes socialistas consultadas por ARA señalan que Pedro Sánchez adoptó la decisión de cesar a Delgado como ministra de Justicia con la idea de que se desempeñaría mejor en el cargo de FGE, habida cuenta de que es fiscal excedente de la Audiencia Nacional.

El presidente ha adoptado esta decisión en la más absoluta intimidad y, ante las críticas recibidas desde su propio partido, ha explicado que no se trataba de una improvisación.

Sánchez ha valorado el trabajo de Delgado en el apoyo a la Abogacía del Estado, en 2018, a favor de la calificación del delito de sedición contra los acusados del procés, a diferencia de la calificación de rebelión llevada adelante contra viento y marea por la Fiscalía del Supremo, respaldada por la FGE. 

Asimismo se ha mostrado muy satisfecho con la gestión y el contenido de las palabras de Delgado durante  la ceremonia de exhumación de los restos de Franco.

Y, finalmente, también ha considerado positivo para su proceso de negociación del acuerdo de abstención de Esquerra Republicana de Cataluña el escrito elevado el pasado 2 de enero al Tribunal Supremo por la Abogacía del Estado sobre la aplicación de la sentencia del Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) del pasado 19 de diciembre referida a la inmunidad de Oriol Junqueras. 

El escrito pedía que se dejara salir a Junqueras para asistir a la sesión  de este lunes 13 de enero en el Parlamento Europeo y tomar posesión de su escaño, una solicitud denegada y duramente criticada por el tribunal del procés en su auto del pasado jueves 9 de enero.

La tramitación del nombramiento de Dolores Delgado puede llevar unos diez días.

Una decisión con carácter urgente por parte de la nueva FGE tiene que ver con el juicio contra el ex jefe de los Mossos, Josep Lluís Trapero, y otros tres acusados, cuyo comienzo será el próximo 20 de enero en la Audiencia Nacional.

La FGE ha resuelto mantener la acusación por delito de rebelión cuando un tribunal superior, el Supremo, condenó por sedición, el delito por el cual los fiscales de la Audiencia Nacional presentaron su denuncia en septiembre de 2017. Dicha calificación se cambió en noviembre de 2017 para unificarla con la de la Fiscalía del Supremo por el delito de rebelión.