"Yo reproché a Puigdemont, Junqueras y Forn que se apropiaran de nuestro mensaje”

El comisario Emili Quevedo afirma que el Govern manipuló la prudencia de los Mossos

El comisario Emili Quevedo, a cargo de la Comisaría General Técnica de Planificación en el periodo preparatorio del referéndum del 1-O, narró ayer en el juicio de los Mossos que en la reunión del Palau de la Generalitat de l28 de septiembre de 2017, él mismo tuvo una intervención dura ante el president Carles Puigdemont, el vicepresident Oriol Junqueras y el consejero de Interior Joaquim Forn, encuentro del que los comisarios salieron, según explicó, “desencantados y frustrados”. 

Quevedo usó la primera persona. “Yo mismo les reproché una cuestión que nos preocupaba en aquellos días. Y es que los miembros del cuerpo de Mossos hacíamos hincapié en todos los documentos y reuniones que ante la delicada situación en Cataluña debíamos actuar con prudencia. Veíamos que los políticos hacían apropiación de este concepto de prudencia para contraponerlo al cumplimiento del mandamiento judicial de impedir el referéndum ilegal. Era una apropiación que los políticos hacían, como también cuando fuimos apercibidos por el Tribunal Constitucional. Y todo esto se transmitía a la prensa. Afectaba nuestra credibilidad como cuerpo policial”.

Quevedo recordó que el mismo 28 de septiembre, tras salir de la reunión, el mayor Trapero y los otros comisarios (Ferran López, Joan Carles Molinero y Manuel Castellví) pergeñaron un comunicado para difundir en los medios en la que ponían de relieve el contenido de la reunión que acababan de mantener en el Palau.

“Decidimos tomar una decisión al respecto al día siguiente, 29 de septiembre, pero finalmente se decidió que no era función de los Mossos revelar una conversación con los políticos”, explicó Quevedo. Ese mismo día 29, el mayor Trapero reunió a 220 mandos de los Mossos en el complejo Egara para explicar las pautas de actuación ante el 1-O. 

Quevedo negó que, al margen de esta reunión, Trapero hubiese dado instrucciones para facilitar la votación del 1-O.

Una negación que ya había expresado antes Joan Portals, jefe de la comisaría de Barcelona y responsable del área metropolitana, quien narró con detalle – “he consultado audios de ese día”, confesó a preguntas de Olga Tubau, letrada de Trapero- el trabajo de la Brimo (Brigada Móvil o agentes de orden público) durante la jornada del 20 de septiembre en la concentración frente a la consejería de Economía. 

Confirmó Portals la versión del entonces jefe de la unidad, Carlos Hernández, sobre su conversación con Jordi Sánchez, quien, según Hernández, pretendía que se retirara a los agentes de la zona. Portals explicó que él mismo le reiteró a Hernández que debía garantizar el cordón policial para asegurar la salida de la comitiva judicial así como también autorizó la carga contra los manifestantes hacia la 1:30 de la madrugada. 

Portals confirmó, en relación a la actividad ante el 1-O, que el comisario Ferrán López estuvo en permanente contacto con el entonces jefe de la comandancia de la Guardia Civil de Barcelona, coronel Mariano Martínez,  quien le transmitía verbalmente las peticiones que se cursaban por escrito al Centro de Coordinación de los Mossos (CECOR).

Asimismo, recordó que Ferrán López le había transmitido que en el CECOR de los Mossos estarían presentes representantes de los otros dos cuerpos policiales: Guardia Civil y Policía Nacional. Dicha presencia, señaló Portals, es lo que, según el comisario López, se había acordado con el coordinador del dispositivo, coronel Diego Pérez de los Cobos.

Sin embargo, este acuerdo fue dejado sin efecto por Pérez de los Cobos y no hubo seguimiento conjunto de la operación de los tres cuerpos el 1-O. En su declaración, Pérez de los Cobos explicó que había decidido romper la coordinación la noche anterior, es decir, el 30 de septiembre, aunque no se lo comunicó a Ferran López hasta la mañana del mismo 1-O.