Rifirrafe entre Puigdemont, PP y Cs por la confidencialidad del suplicatorio

El ex 'president' critica a los eurodiputados de los dos partidos por pronunciarse sobre su caso

Carles Puigdemont, Toni Comín y Clara Ponsatí han comparecido este jueves en el comité de Asuntos Legales de la Eurocámara en la vista del suplicatorio que elevó el Tribunal Supremo para retirarles la inmunidad parlamentaria y poder seguir el juicio en Bélgica sobre sus extradiciones. Han llegado "muy tranquilos", en palabras del ex president justo antes de entrar en la sala. Pero los tres eurodiputados han evitado ir mucho más allá de estas declaraciones, amparándose en la confidencialidad obligatoria de todo lo que pase dentro de la sala y abriendo así el debate sobre quién respeta o no el proceso después de que el presidente del comité, el eurodiputado de Ciudadanos, Adrián Vázquez, y el eurodiputado del PP, Esteban González Pons, sí hayan hecho declaraciones sobre el caso. La vista se ha acabado convirtiendo en un rifirrafe sobre quién respeta o no las normas del suplicatorio.

Antes de que empezara la sesión, Vázquez ha hecho una rueda de prensa en la que ha asegurado que la negativa de la justicia belga a extraditar al ex conseller de Cultura, Lluís Puig, por considerar que el Tribunal Supremo no era la instancia competente para tramitar su euroorden "no tiene nada que ver" con el caso de los tres eurodiputados de Junts.

Este es precisamente uno de los principales argumentos que esgrimen los tres eurodiputados independentistas para que se rechace el suplicatori. Por eso, antes de entrar en la sala, Puigdemont ha puesto en entredicho que Vázquez respete las normas de confidencialidad: "Yo sí la respetaré, si otros miembros consideran que no lo tienen que hacer es su responsabilidad, no la mía", ha espetado el ex president. Su entorno cuestiona la neutralidad del eurodiputado de Cs, teniendo en cuenta que no hace declaraciones similares sobre el resto de eurodiputados de otras nacionalidades que también tienen que superar el suplicatorio. 

Vázquez no ha tardado en responder a través de Twitter: "Que yo diga que una sentencia de un tribunal belga no afecta al proceso parlamentario de los suplicatorios no es información confidencial. Lo sabe cualquier que conozca y respete la separación de poderes y el reglamento del Parlamento Europeo". 

El otro eurodiputado que ha hecho declaraciones a la salida de la reunión ha sido el popular Esteban González Pons, que ha revelado que dentro de la sala sí se ha producido el debate sobre la competencia del Tribunal Supremo. Hay que decir que no está prohibido hacer declaraciones sobre el posicionamiento político de cada partido, pero sí sobre el proceso y lo que pasa dentro de la sala. El parlamentario popular se ha mostrado convencido de que "hay  una amplia mayoría dentro del comité favorable a la concesión del suplicatorio porque esto no es un juicio político". Pons ha defendido que la inmunidad parlamentaria sirve para proteger a la institución y no a sus miembros: "Los hechos no están relacionados con su condición de miembros del Parlamento Europeo y el otro partido independentista es socio preferente del gobierno de España; por lo tanto, me parece muy obvio que no hay persecución y, por lo tanto, que hay que dar trámite a la petición del Supremo". 

Puigdemont también ha respondido a estas declaraciones a través de un tuit en inglés en que, con ironía, le pide a Vázquez si tiene algo que decir ante la vulneración de las normas de confidencialidad por parte de González Pons.

Después de cada comparecencia se tendría que haber producido un debate caso por caso, pero como no ha dado tiempo porque en total se han alargado unas tres horas (cada uno tenía 45 minutos), el debate se producirá este viernes por la mañana. Una vez concluido, el ponente,  el ultraconservador búlgaro Angel Dzhambazki, tendrá que elaborar los tres informes sobre cada caso en los que hará la propuesta sobre si se les tiene que retirar o no la inmunidad parlamentaria. Después tendrán que debatir sobre los informes y votarlos. Por eso, no se prevé que se acabe todo el proceso hasta la primavera. 

Parte de la estrategia de los eurodiputados independentistas es alegar que durante el proceso del suplicatorio se han dado "irregularidades" o no se han respetado sus derechos, cosa que les permitiría llevar el caso al Tribunal de Justicia de la Unión Europea. De aquí la insistencia con el respecto a la confidencialidad. Según los independentistas de Junts, también es una irregularidad que haya el mismo ponente para los tres eurodiputados y que este sea del mismo grupo parlamentario que Vox, partido que es acusación popular en su causa.