Espiritualidad pija (2)

"La niña bien quiere descubrir cuál es la fórmula de la tranquilidad tercermundista"

Cuando llega septiembre es habitual cruzarse con alguna niña bien en plaza Francesc Macià (ella todavía la llama 'Calvo Sotelo') y que, tras el MUAC-MUAC y el "Qué morena estás, puñetera" de rigor, a la pregunta "¿Qué tal el verano? ¿Has estado en Cadaqués?" ella conteste:" Bua, brutal, he estado en la India en un 'viaje' que organizaba 'el padre' Ángel. Al principio dudaba porque a mí me encanta Cadaqués, nos encontramos todos en la torre y viene Ricky con las niñas de Londres y el barco y tal... Pero mira, al final mamá insistió y como yo estaba Pochita por aquello del Jaime 'me vai animar'. Vuelvo como nueva, he aprendido un montón. En estos lugares te encuentras a ti misma, y entiendes lo privilegiada que eres, ¿verdad? Ahora tengo otras prioridades. Si tienes la oportunidad, tienes que ir, te lo digo".

Después, la renovada niña bien añade que esa gente (se refiere a los indios, claramente) tienen "una paz interior, una tranquilidad y una alegría de vivir espectaculares", y añade "sin tener nada". Constatar este hecho, que no tienen nada pero están estupendamente, hace que al volver no se plantee hacer nada para ayudarles pero sí algo para ayudarse, una vez más, a ella misma. La niña bien quiere descubrir cuál es la fórmula de la tranquilidad tercermundista y cómo se puede aplicar a su caso: sería la pera encajar la paz interior de aquellos desgraciados con su brillante 'modus vivendi', ¿verdad? Según ella, la experiencia la ha cambiado "profundamente" (lo dice dos veces para que te quede claro), y debe tener razón que el cambio es profundo porque en la superficie dirías que sigue siendo la misma: la misma que hace sonar las pulseritas de oro moviendo levemente sus finísimas muñecas, la misma que sigue aireando la cabellera peinada en Víctor Toro y la misma que lleva la vida atribulada de siempre. "Te dejo, cariño, que tengo que ir al abogado a firmar algo que me ha pedido papá y luego a encargar unas telas en Gancedo. Bye, MUAC. ¿Nos vemos en el Polo? Yo hace que no voy tres meses ... Claro, con el verano de por medio, imposible".