El fiscal estima posible existencia de “dolo” en la conducta de Deloitte

El magistrado revisa su posición anterior sobre Bankia

El fiscal Alejandro Luzón señala en su informe sobre la conducta de la auditora Deloitte y su socio Francisco Celma respecto a sus informes sobre la salida a Bolsa de Bankia en 2011 que pudo haber una “conducta dolosa”.

El fiscal, que ahora es miembro de la secretaría técnica de la Fiscalía General del Estado, desde donde mantiene la responsabilidad en el tema Bankia, cita la sentencia del Tribunal Supremo que elevó en 2002 la condena de Mario Conde de 10 años a 20 años de prisión y cuyo ponente fue el magistrado José Antonio Martín Pallín, hoy magistrado emérito del Supremo.

En dicha sentencia se señala, bajo inspiración del caso Enron, en Estados Unidos, “que no puede olvidarse como se ha puesto de relieve en acontecimientos muy recientes [caso Enron] que han tenido una trascendencia informativa universal, que no se debe descartar la posibilidad de la participación, por cooperación necesaria, de las entidades auditoras que al realizar la fiscalización externa de la contabilidad colaboran y se prestan a la formación de unas cuentas anuales o balances falseados”.

El fiscal, por ello, respalda la petición de las acusaciones populares al juez dirigida a que la auditora Deloitte como persona jurídica y su socio Francisco Celma sean imputados. El juez Fernando Andreu les ha citado en calidad de investigados para prestar declaración el próximo 20 de junio.

Luzón admite que en su día, después de la declaración de Celma como testigo, se opuso a imputar tanto al socio como a la empresa auditora. Ahora arguye que ha concluido un expediente sancionador del Instituto de Contabilidad y Auditoría de Cuentas (ICAC) donde se ha declarado a los auditores  responsables de “una infracción continuada muy grave en relación con los trabajos de auditoría del Grupo Bankia realizados sobre los estados financieros intermedios resumidos consolidados del periodo comprendido entre el 1 de enero y el 31 de marzo de 2011 y sobre las cuentas semestrales consolidadas resumidas a 30 de junio de 2011 de Bankia SA y sociedades dependientes”.

Pero, además, el fiscal Luzón cita otro hecho de gran importancia: el informe de los peritos judiciales Víctor Sánchez y Antonio Busquets, entregado el 30 de marzo pasado. El fiscal apunta la contundencia de los dos peritos a la hora de definir el trabajo de los auditores, que estaban en condiciones de describir las irregularidades, cosa que no hicieron.

Señala que estos informes periciales actúan como “contrapericia de los informes periciales de parte [de Bankia y de los imputados, por ejemplo] no solo vienen a ratificar sus primeras conclusiones [primeros dos informes] sino que se muestran más críticos con el papel desempeñado por Deloitte y su socio Francisco Celma, realizando afirmaciones de indudable gravedad y trascendencia”.

Luzón señala que la instrucción no podía cerrarse sin oir a Deloitte y a Celma en calidad de investigados (imputados).

Elemental, que diría Sherlock Holmes, a su amigo el doctor Watson.